Los riesgos, explicados con claridad
Toda inversión conlleva riesgo, también las nuestras. Creemos que la mejor forma de proteger a un inversor es explicárselos antes de que invierta, uno por uno, junto con lo que hacemos para reducirlos.
Riesgo de mercado
El valor de un inmueble depende del mercado en el momento de la venta. Si los precios bajan durante la operación, la rentabilidad final puede ser inferior a la prevista, o negativa.
Cómo lo mitigamos: analizamos cada operación con criterios conservadores, entramos con descuento frente al valor de salida y definimos más de una vía de salida (venta, refinanciación, recuperación de deuda o adjudicación) antes de entrar.
Riesgo de ejecución y plazos
Las reformas pueden encarecerse o retrasarse, y cada mes de retraso reduce la rentabilidad anualizada de la operación.
Cómo lo mitigamos: presupuestos cerrados con los contratistas, certificaciones de obra, y seguimiento por hitos que permite detectar desviaciones a tiempo y actuar.
Riesgo de crédito y de recuperación
En las operaciones de deuda (préstamos, compra de créditos y cesiones de remate) el deudor puede no pagar, y la recuperación a través de un procedimiento judicial puede alargarse más de lo previsto. El importe recuperado depende del valor del inmueble en garantía en el momento de la ejecución.
Cómo lo mitigamos: invertimos con garantía real sobre el inmueble y una relación préstamo-valor (LTV) del 40–60 %, de modo que el colateral cubre la posición con margen; estimamos el plazo de recuperación sobre procedimientos que ya conocemos y operamos solo en España.
Riesgo jurídico y registral
Trabajamos precisamente con activos que tienen incidencias legales o registrales. Si una incidencia no se resuelve como estaba previsto, los plazos y costes de la operación pueden verse afectados.
Cómo lo mitigamos: revisión legal completa antes de comprar, realizada por especialistas. Si una incidencia no tiene una vía de solución clara, la operación no se hace.
Riesgo de liquidez
Su inversión queda comprometida durante el plazo de la operación. A diferencia de un fondo cotizado, no existe un mercado secundario donde vender su participación si necesita el dinero antes.
Cómo lo mitigamos: cada operación indica su plazo estimado antes de que usted decida invertir, para que solo comprometa capital que no vaya a necesitar en ese horizonte.
Riesgo de pérdida de capital
El más importante y el que ningún gestor honesto puede eliminar: si varios riesgos se materializan a la vez, puede perder parte o la totalidad del capital invertido. Ninguna rentabilidad está garantizada: cada operación se presenta y estructura según sus propias características y riesgos.
Cómo lo mitigamos: cada operación está respaldada por un activo o garantía identificable con la situación registral verificada, entra con margen de seguridad, y la protección del capital es el primer criterio de nuestra disciplina de inversión.
La información de esta página tiene carácter informativo y no constituye asesoramiento financiero ni una recomendación de inversión. Las rentabilidades pasadas no constituyen un indicador fiable de rentabilidades futuras. Antes de invertir, lea la documentación específica de cada operación y, si lo necesita, consulte con un asesor independiente.